La remodelacion del entorno del río Manzanares con motivo del soterramiento de la cicatriz urbana que suponía la agresiva calzada de la M-30 ha supuesto un profundo cambio en esta zona de Madrid, ganada para el peatón que, tras décadas de aislamiento, puede por fín disfrutar de su río. Hoy nos acercamos a un rincon de este espacio para descubrir, con cierto asombro, la presencia de un antiguo elemento, habitual en Madrid de antaño, casi desaparecido de sus calles: los capirotes.
